miércoles, 18 de febrero de 2015

Somos un país 'bananero'

Nuestro país adolece de bajo nivel de civilización; se manifiesta en todas las áreas y rubros.
Desde la equivocada y manipuladora idea de la productividad en las empresas, la ineficiencia, el mal servicio y el cinismo de sus ejecutivos y que después agarra camino por las calles para tomar bríos entre la corrupción policial, la de la burocracia, la ferocidad de la delincuencia y que manifiesta su clímax en la cultura del sacar partido imoral, sobre la que políticos de todos los colores y denominaciones se hacen de riquezas de dudosa procedencia, lujos y cuentas bancarias en Suiza.

Esta conducta y procedimiento repulsivo lo impregna todo.

¿Cómo corregirlo?

- Mediante el pleno desarrollo de la individualidad, de la personalidad; reconocer nuestras propias fallas es uno de los principios de madurez más sólidos que puedan existir.

-  No importa si lo que se expresa no es lo correcto, deberíamos todos tener la apertura y la claridad para permitirnos expresarnos, y a su vez que todo aquel que tenga algo que aportar, lo haga sin medida.
-  Aprender a trabajar con la comunidad por la comunidad, con el apoyo de todos y por todos, en un mundo en el que los detalles son tan significativos.

Cuando se pretende inculcar, estos son los resultados.
Nadie puede enseñar a otro, aunque si puede estimularlo para que aprenda por él mismo.


El Líder jamás ha de ser yoico, personalista y/o egoísta

- Ha de tener una actitud abierta
La autoridad se demuestra, mediante el conocimiento y experiencia; no mediante la prepotencia y la imposición.
Ser uno más dentro del equipo; tomar decisiones altruistas, que trasciendan los mezquinos intereses del "YO"; delegar de manera eficiente; escuchar a otros.

En definitiva:
  1. Incluir las características de la organización “horizontal” Hay que mantenernos a un lado de nuestra “tropa”, no observado desde lo alto.
  2. Ser democráticos: siempre, siempre escuchar a la gente.
  3. Dirección participativa.
 2.- Enfocarse en la gente
Cuanto más alto sea el puesto del líder, la gente debe ser lo más importante.
  1. Revitaliza a tu gente con un gesto de aprobación.
  2. No subestimes el poder que tiene una expresión de amabilidad.
  3. Recuerda que las palabras de aprobación no perduran, necesitan ser repetidas.
3.- Decisiones amplias, abarcativas, democráticas
  1. Deja que las decisiones se tomen en los niveles correspondientes.
  2. Involucra a otros.
  3. Dale espacio a tus subalternos.
4.- Delegar
  1. Muestra confianza en tus trabajadores, en tu gente.
  2. Especifica claramente sus labores (eso no significa que les digamos cómo hacer su trabajo)
  3. Supervisa que suceda.
  4. Ten siempre a la vista, que pueden fallar, y dales esa oportunidad.

domingo, 1 de febrero de 2015

Unión pluvial Sudamericana

La unión de los pueblos de América del Sur es uno de los propósitos más significativos de la política. La unión sudamericana, a partir de la organización de sus Estados, estrategias comunes sustentadas en la cultura, la solidaridad y la organización. La mancomunidad  de intereses concretos de nuestros países debe constituir la base a partir de la cual nuestras naciones puedan enfrentar las presiones de potencias mundiales e intereses internacionales que tratan por diferentes medios de afianzar su dominio. El mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales, incluyendo en ello la seguridad económica, es decir la responsabilidad solidaria y colectiva de todas las naciones en lo que respecta al desarrollo. Una paz duradera y profunda sólo se logra a través del desarrollo integral de todos los pueblos, en una concepción pluralista de la comunidad internacional.  Sudamérica debe adquirir cada vez más una significación internacional acorde con el vasto potencial de sus recursos humanos y naturales y para ello, debemos unir nuestros esfuerzos para lograr este fin. Es imperioso el esfuerzo común de Sudamérica para la defensa de los intereses comunes y de los países miembros, como ser: la Amazonia, la Patagonia, la Antártida Argentina y Chilena, las Islas Malvinas, la Guayana venezolana, etc.

Sudamérica está unida por una tradición cultural, una realidad geográfica e intereses económicos determinantes de la lucha por un destino común que imponen el pleno apoyo de la tesis de integración y de la unidad del continente. Por lo tanto se ha de consolidar la coincidencia política, la integración económica, el aprovechamiento tecnológico y la comunidad cultural de Sudamérica, elementos esenciales para vigorizar la influencia internacional de la región y ampliar las bases para la seguridad y el desarrollo nacional. 
Se ha de impulsar la acción regional, procurando que las organizaciones internacionales actúen como verdaderos instrumentos del desarrollo nacional de los países de la región, nunca como un freno para los mismos y menos aún, como un instrumento al servicio de las empresas extranjeras multinacionales.
América del Sur es la región que posee la concentración de agua dulce (30 %) más grande del planeta, y de su aprovechamiento depende su futuro. Tiene formidables recursos hidroeléctricos y bosques latifoliados. Es tal la importancia, que su territorio es codiciado por las grandes potencias imperiales del mundo. Una racional utilización de sus ríos puede convertir a Suramérica en una de las potencias más grandes de la tierra, sino la primera.
América del Sur tiene tres grandes cuencas, que unidas entre si, podrían constituir un corredor fluvial que una Buenos Aires con el Caribe. Esta unificación  de norte a sur tiene una enorme importancia. Una trascendente teoría geopolítica sostiene que los ríos que corren en longitud recorren habitualmente regiones con diferentas producciones y diferentes fisonomías. Esto favorece la integración y la complementación.
Esta gran área del planeta comprende las cuencas  de los ríos Amazonas, Orinoco y del Plata. Considerados juntos son 1 y 1/2 vez la superficie continental de los Estados Unidos.
El Secretario General de la ALADI, Embajador Juan F. Rojas Penso en ocasión del Seminario “Hidrovía, la integración posible” señala varios aspectos muy importantes de destacar. Por ejemplo que el "hinterland" de la Hidrovía Paraguay-Paraná, representa una superficie de 3 millones 200 mil kilómetros cuadrados, abarca los territorios de la pampa húmeda y los terrenos más fértiles del continente y en su entorno de influencia habita más de la mitad de la población total de los cinco países que forman la Cuenca del Plata: Bolivia, Paraguay, Brasil, Uruguay y Argentina.


La vertebración de las cuencas del Orinoco, del Amazonas y del Plata pueden llegar a constituir 50.000 kilómetros de vías navegables. 
De más está decir que el transporte fluvial disminuye la contaminación, es 7 veces más barato que el transporte automotor y 3 veces más económico que el transporte ferroviario, por tonelada y por kilómetro. Tiene gran tonelaje y volumen de carga, economía de combustible e influencia en el desarrollo integral de la región.
El Proyecto DITIAS de la Asociación Latinoamericana de Integración, elaborado con la colaboración de la Corporación Andina de Fomento (CAF), de la ALAF, la CAN, la CEPAL y el INTAL dice en su informe sobre los principales corredores de transporte fluvial:

Todo el Proyecto: http://www1.hcdn.gov.ar/dependencias/ieeri/interconexion/interconexion.htm